Ponele de nombre Dominguito…. sí, el 17 de octubre de 1959 nace Luis Enrique, o sea yo. Para delicia de los peronchos del pueblo, al que corría a los peronistas a tiros si le pintaban las paredes de la farmacia, le nace el primogénito el día de la lealtad, unos años despues de la fusiladora. Siempre me ha hecho mucha gracia esa coincidencia, y los amigos no dejaban de recordarle.
Supongo que por lo que se hablaba en casa, nunca fuí peronista, dado que siempre escuchaba lo del clientelismo, el choripan y cosas de ese tipo. Es que sobretodo la vieja había padecido las peores épocas del peronismo donde le jodían la vida cuando era maestra.
Ahora viendo al gato diciendo pavadas para que lo voten, no hay opciones. Aparte escuchar a Mauricio, Picheto, Michetti, Maria Eugenia y tantos otros, es totalmente deprimente. Como dice el periodista Diego Fischerman: “Los malos sin contradicciones nos llevan casi inexorablemente a volvernos partidarios de los buenos con contradicciones”.