Un reflexión sobre avances en tecnología

Cuando era chico quería hacer uno de esos cursos por correspondencia cuya publicidad podía encontrarse en las revistas que leia, no me acuerdo exactamente cual, pero creo que era Patoruzú.

No habia celulares, apenas teléfono, y las llamadas de larga distancia eran todo un tema. La música se escuchaba en placas de vinilo, y si tenias muchas de ellas eran algo así como 100. Asumiendo 100 discos por 10 canciones por disco, son unas 1000 canciones, contra 40.000 que tengo hoy en el ipod. No es solo 40 veces más, sino que se tiene acceso instantaneo a las canciones y pesan……. 1000 veces menos ? imaginate ponerte en el bolsillo las 1000 placas y el reproductor. Como nada es perfecto, la calidad del sonido al ser digitalizado es menor, amén de la calidad de la música que es algo subjetivo.

Papa era radioaficionado y farmacéutico, por lo que más de una vez conseguía medicamentos en forma urgente por medio de sus amigos de radio en Buenos Aires. Digo urgente, eran días. El viejo también vendía los pedidos para una programa de radio del pueblo vecino que se llamaba Complaciendo su pedido.

Este servicio lo consumía la gente más humilde del pueblo, y era así; se compraba el pedido en la farmacia, se incluía una dedicatoria para alguien que cumplía años por ejemplo y se elegía una canción, chamamé por supuesto. Se tenía que hacer antes del mediodía, dado que el programa era a la hora de la siesta. Luego mamá transmitia por radio VHF la lista de pedidos a la radio para que fueran incluidos en el programa de día.

Hoy en dia cualquiera tiene un celular, todos tenemos acceso a internet, todos los libros y toda la música están al alcance de la mano, estamos todos conectados por el face y twitter, pero no sé si somos mejores.

 

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